Preguntas Frecuentes







Gas Natural, GNL, Propano, Butano ¿qué diferencia hay?

Todos ellos son gases combustibles que se comercializan para usos industriales y domésticos. El Gas Natural es un gas procedente de las partes altas de los pozos petrolíferos, o contenido en bolsas únicas de gas y situado en el subsuelo. Procede, como su nombre indica, de la misma naturaleza, por la digestión anaerobia subterránea de materias orgánicas atrapadas en épocas muy remotas. Se obtiene simplemente extrayéndolo. Está formado principalmente por gas metano y tiene un poder calorífico algo menor que los demás. El Gas Natural Licuado o GNL se obtiene cuando el Gas Natural se somete a temperaturas por debajo de los -162ºC y pasa a estado líquido. Esto se hace para permitir su transporte en cisternas y almacenamiento pues así ocupa un volumen 600 veces menor que en estado gaseoso. Por otro lado, el Gas Propano y el Gas Butano, se obtienen de la destilación del petróleo. Ambos están formados principalmente por Propano, Butano y otros gases en diferentes proporciones, lo que le da a cada uno sus características químicas.

Se habla de gases en fase líquida y gaseosa, ¿Por qué?

Los gases combustibles se almacenan en fase líquida porque en este estado ocupan un volumen mucho menor que en fase gaseosa. Para ello se someten a presión y además, en el caso del Gas Natural, a baja temperatura. Para el transporte del Gas Natural por gaseoductos o para el suministro de cualquiera de los gases por las tuberías de distribución de una instalación, se hace directamente en fase gaseosa. El gas pasa a fase gaseosa de forma natural cuando sale del depósito o la botella al perder la presión que tenía en su interior. A este fenómeno se le denomina vaporización natural.

¿Por qué los gases combustibles huelen?

Al Gas Natural se le añade en las factorías THT (Tetrahidrotiofeno) y al Gas Propano y Butano se les añade mercaptanos. Ambos son unos odorizantes que le otorgan un olor característico para ayudar a detectarlos en caso de fugas.

¿Cuándo se usa el Gas Natural, Propano o Butano?

El Gas Natural es el que puede llegar a los puntos de consumo a través de grandes gaseoductos, al ser el único de los tres que permite su transporte a grandes presiones. Su inconveniente es que necesita disponer de redes de distribución (cientos de kilómetros de tuberías) para poder abastecer a todos los consumidores; por ello en muchos lugares es inviable económicamente el abastecimiento. En estos casos se opta por el uso del Gas Butano o Propano, o bien por la instalación de una planta satélite de Gas Natural Licuado si se trata de instalaciones industriales con consumos muy elevados. El Gas Butano es el más conocido y el de mayor poder calorífico. Se comercializa únicamente envasado en botellas de capacidad entre 12Kg y 6Kg que contienen el gas en fase líquida a menor presión que las de propano, lo cual permite tenerlas en el interior de las viviendas. Se usa con aparatos individuales pequeños como cocinas, hornos, calentadores, paelleros, etc. El Gas Propano está destinado a usos industriales, comerciales, e incluso, a domésticos de alto consumo, donde no llegan las redes de distribución del Gas Natural y las botellas de Gas Butano serían insuficientes. Para bajos consumos se comercializa envasado en botellas de 11Kg o 35Kg, pero no pueden estar en el interior de una vivienda. Para consumos más elevados se comercializa a granel en depósitos ubicados en las instalaciones del cliente.

¿Qué tipo de gas comercializa CHGAS?

El tipo de gas combustible que comercializamos es Gas Propano a granel. Es decir, lo distribuye usando camiones cisterna suministrando directamente al depósito del cliente.

¿Dónde se puede instalar un depósito de Gas Propano?

Deben estar siempre en el exterior de las edificaciones, enterrados o aéreos, bien sea en suelo o en azoteas, siempre que se cumplan ciertos condicionantes técnicos y unas distancias de seguridad reglamentarias. Puede consultarnos su caso particular y le asesoraremos.

¿Cuánto tiempo puede estar un depósito de GLP enterrado o aéreo sin deteriorarse?

Los depósitos aéreos están debidamente protegidos contra la corrosión mediante capas de imprimaciones y pinturas capaces de aguantar a la intemperie las inclemencias meteorológicas. Los depósitos enterrados están tratados con pintura alquitranada y protección catódica para evitar la corrosión. Con todo ello y realizando el correcto mantenimiento, ambos tipos de depósitos pueden conservarse en perfecto estado para su uso durante más de 30 años.

¿Existe alguna normativa legal para las instalaciones de gases combustibles?

Este tipo de instalaciones están sometidas a unas estrictas normas de seguridad para su puesta en marcha y funcionamiento según “Reglamento técnico de distribución y utilización de combustibles gaseosos” desarrollado por el Real Decreto 919/2006, así como de las normas UNE 60250, 60670 y 60601, entre otras.

Una vez puesta en marcha la instalación de gas con un depósito de Gas Propano, ¿hay que hacer algún mantenimiento?

Todas las instalaciones de gases combustibles, sean industriales o domésticas, deben someterse a revisiones periódicas. Además, para el caso de las instalaciones que tiene un depósito de Gas Propano también debe hacerse una revisión periódica del centro de almacenamiento. En ellas, entre otras cosas, se comprueba la estanqueidad de todos los elementos de la instalación y el correcto funcionamiento de los aparatos. La reglamentación vigente fija el plazo máximo entre cada revisión de 4 o 5 años según el caso. Con todo ello se consigue que las instalaciones de gases combustibles sean un elemento seguro para el cliente.

¿Cómo puedo saber si un aparato de gas propano está homologado?

Todo aparato homologado incluye una placa metálica o pegatina del fabricante donde se especifican las características generales del aparato, su potencia calorífica, el tipo de gas que usa , si es apto para uso interior o exterior y el marcado “CE”.

¿Dónde puedo instalar los aparatos de consumo de gas de cocinas, calderas, etc...?

La reglamentación vigente es muy clara respecto a las posibles ubicaciones de los aparatos de consumo de gas, para procurar que se utilicen en zonas con adecuada ventilación y de forma segura. Excluyendo los pequeños aparatos domésticos diseñados para su uso en exterior como paelleros o barbacoas a gas, de forma general se ubican en el interior de las edificaciones, siempre que se mantengan unas ventilaciones concretas y dispositivos de seguridad y control.